Tengo entradas guardadas sin el animo de compartir en el momento que las viví, ahora que lo veo en perspectiva, me parecen más épicas estas experiencias -la que estoy por compartir- que las que vivía antes y me esmeraba en convertirlas en odiseas, ¡vaya! No todas claro, pero he venido leyendo algunas y son momentos divertidos a secas dentro de mi zona, por años callé las voces aventureras y me conforme con lo que podía vivir en ese momento. Y no, no era infeliz, me la pasaba bomba en realidad, pero ahora que las he vuelto a leer, no me parecen tan extraordinarias algunas de ellas, creo que mi ansiedad por convivir o destacar las idealicé, finalmente está bien, vivía intensamente, disfrutando lo del momento.
Y aquí va, la aventura que hice un lejano Mayo 29 del 2022...
RETO DEL SOL
Sí me preguntarán qué cómo estuvo mi domingo pasado, pues, aún cuando llevo semanas que como mínimo hacer 15k, no es que sea mucho, pero mi cuerpecito es rebelde de repente, así que trae un "cómodo volumen de kilómetros" en ruta, pero en cerro, no es tanto, que ¿cómo me fue? Diré que morí, reviví, volví a morir y volví a revivir repetidamente.Medalla
Verán, desde 2020 no había corrido en carrera ni en conjunto, siempre en solitario, y desde diciembre comencé a soltar mi paranoia pandémica, ya hice carreras de ruta y entrenos en equipo, lo que sí solté el miedo y me aventure a hacer mis entrenamientos en el cerro yo solita desde julio del 20, explorar rutas y perderme, aún así el ritmo cambia por completo si de competencia se trata, aunque digas "me la llevo leve" ¡Naaah, eso nunca pasa! El "cascabelito" sale a flote y te dejas expresar.
La verdad que le eché el ojo a este evento desde el año pasado que lo anunciaron.
* En primera, porque sería un serial que coronaría un 50k, aunque luego fueron haciendo ajustes y cambió.
* En segundo, porque sería en mi patio trasero, lo amo y conozco.
* En tercero, por la cercanía.
![]() |
Ehécatl al amanecer |
Total fueron haciendo ajustes al evento y terminó siendo un ultra en loop de 10k el cual se repetiría cinco veces, o sea subir cinco veces a la Cruz del Señor del Viento, el Ehécatl.
Con mis altibajos de paranoia, no me preparé para esa distancia, que cabe mencionar sería el primero, solté la meta, y ya cerca de la fecha me entero que se podía hacer en equipos, gran opción, porque no quería perder la oportunidad de esa prueba y ganarme bien mi medalla. Y luego pensé, ¿a quién sonsaco? Y aunque hemos trabajado en equipo en eventos virtuales, acá sería otra cosa, porque su vida cambió bien bonito pero mantiene ese "cascabelito" de intensidad y locura, y se ha convertido en cómplice de locuritas como ésta, así que le tiré el anzuelo -ja ja ja- y ¡Zaz, ya teníamos equipo de dos y un impuesto un poquito a la mala -¡Mil perdones Mike, juro que no me vuelvo a "agandallar"!- tanto que me gané el mote de "madrina de divorcio".
"¡Shu Shu pensamientos horrorosos!"
La cómplice fue la súper Sam quien me siguió la onda, en la primera semana de este mes que termina nos inscribimos, lo que siguió fue establecer la estrategia y convencer al impuesto para que nos ayudará con una vuelta, después de un estire y afloje nos pusimos de acuero y así quedó la estrategia:
Sam, que es la intensa, haría de un jalón la dos primeras vueltas, considerando que las puede hacer en menor tiempo y nos tocará menos sol, la tercera vuelta yo, la cuarta Mike y yo cerraría.
Los tiempos que estimé no estuvieron nada alejados sino hubiera factores externos, o sea, "Uno pone, Dios dispone y viene el inchi diablo y todo lo descompone.
![]() |
Sam terminando sus dos segmentos |
![]() |
Llegando a cumbre del Ehécatl 3er segmento |
Yo estimaba salir a ruta a más tardar a las 9 am, salí media hora después, aunque conozco, todavía hay partes que no, como fue el segmento de bosque encantado, y la presa, pero aún así no había pierde, muy bien marcada la ruta, me dejé ir, aún cuando no había ido al cerro desde noviembre, pero estando ya ahí, me pone contentita, en el cerro no hay forma de correr, ahí es paso tras paso sin descanso, mueve piernas y ayúdate con los brazos en donde sea posible para avanzar, me concentré en parar reloj lo antes posible, que me olvidé de tomar fotos y vídeos, al pie de la explanada de la Cruz estaba el 1er marcaje, baje de inmediato, ahí soy lenta, está muy técnico y me voy más lento, porque loquita estoy pero "sejuela" -ja ja ja- bajé y seguí metiéndole ritmo hasta la "presa", segundo marcaje, de regreso para bajar el "tumbaburros", que solo sería hasta la mitad, porque ahí había desviación hacia "basurita", la cuál conocía, pero ésta vez la tomaría en sentido contrario, inicias con una corta pero buena subida y lo restante es bajada con ligeras ondulaciones, hasta incorporarte a "coyotes" y en la entrada a "colinas" era el tercer marcaje, de regreso por "coyotes" hasta tumbaburros pero ahí era hacia las barrancas del Ehécatl, y ya, un total de 10 y fracción de kilómetros, iba tendida por "bosque encantado" cuando me habla Sam, le aviso que estoy por llegar
Mike comienza a prepararse para el cuarto relevo, llego a la meta y le recomiendo que se lleve una bandana empapada para el calor, que ya comenzaba a sentirse, decide irse así y lo logra, él es rápido en ruta, pero en cerro es otra cosa, y tenía muy poco entreno, concluye valientemente el reto, con una pequeña complicación aparte de la del calor, se nos "norteo" y equivocó la ruta, subiendo nuevamente el tumbaburros, llegó a la mitad de éste, Sam, se preocupa y decide ir a buscarlo, con todo y Súper Lilí en brazos, lo encuentra y lo lleva hasta meta. ¡Son adorables!
Yo en ese lapso comienzo a calentar de nuevo, y a mentalizar el no rajarme y verle lo divertido a lo que viene, los veo llegar, me despido de ellos y comienzo a caminar hacia la ruta con cierto letargo, inicia el conteo a las 13:54hrs. Adentrándome en la ruta ya se siente el calor entre los árboles, me pregunto, si así se siente aquí, cómo será allá. Efectivamente, subiendo el tumbaburros siento el rigor climático, antes de salir a ruta había empapado mi bandana, lo cual ayudó bastante, también me iba mojando las mangas que se secaban muy rápido, ahí encontré un corredor que ya venía de regreso de su cuarta vuelta, intercambiamos palabras y lo vi muy cansado, me confirma que se retira de la carrera pues se sentía muy deshidratado.
Segundo ascenso Segunda cumbre al Ehécatl Fotos a ciegas
Continuo y llego al pie del señor del viento y a comenzar a subirlo, la sensación térmica en las rocas es fuerte, me repetía, no pares, no dejes de moverte, sin embargo, no pude subir al mismo ritmo de la primera vuelta, aunque en ese lapso el clima fue benevolente y comenzó el viento, éste rebota en las rocas calentándose y envolviendonos en una burbuja húmeda y caliente; durante el ascenso me encuentro a una corredora en su 4ta vuelta y dos corredores más en la 5ta, nos alentamos. Hago cumbre, no veo a nadie, me pregunto ¿quién me hará la marca? Detrás de la Cruz ondea una playera, camino y encuentro a Daniel resguardandose del sol, marca mi número y de inmediato a bajar de nuevo, hago una rápida pausa para dos fotos a puro feeling porque no se ve nada por el sol y lo topo que estoy.
Vista desde el Ehécatl
Bajo lento, pero sin parar y encuentro a la única mujer que completó el reto. Rumbo a la presa siento el 1er piquete en mi rodilla derecha, nunca había sentido dolor en esa parte y apenas era la mitad de la ruta, comienza el primer pensamiento de fuga ¿desertar? Continuo el reto, adelante encuentro a los dos corredores de nuevo y me alientan. En la desviación hacia la presa escucho galopar y relinchar una manada de caballos, dos de ellos comienzan a dar patadas, me asustan y corro detrás de los árboles a resguardarme hasta que se alejan, retomo ruta y llego a la presa, no hay nadie, reconozco que me seguí de largo y no tomé la bajada para rodear la presa, bajé por otro lado y encuentro que ya están recogiendo marcas, por eso no la ubiqué, marcan mi número y me dicen por dónde subir, trotando vuelve el piquete de mi rodilla, me desconcentró y sigo de largo hasta que ya no reconozco "¡Ya valí, me perdí!" Me tranquilizo y checo el mapa, me ubico, regreso y encuentro por dónde tenía qué haber bajado desde el inicio y ahora toca subir, pero está bloqueado por vacas, ¡Osh! Busqué por dónde subir y encuentro un huequito, me pareció fácil, pero encontré una barrera de follaje y espinas, me caí y espine todas las manos, como pude las retiré porque quemaban, me arrastré y pude incorporarme a la ruta de nuevo, de regreso hacia el Ehécatl, encuentro de nuevo a la campeona. Sigo con la idea de fuga desviando por otro lado y comienzo a bajar el tumbaburros en trote ligero sin dolor, llegué a la encrucijada de fuga o ruta completa, no la pensé tanto, decidí ruta completa, subo hacia basurita y en la torre encuentro un palo, pensamiento azotado o no, lo tomé como un aliento de la Sierra, se convierte en mi bastón y puedo avanzar en caminata rápida y trotes. Llegué a la última marca, me alientan, le anuncio que aún sigue en ruta la campeona, me dirijo a la meta en trote ligero sin parar, mi rodilla aguanta, antes de entrar a la zona de meta, me detengo a entregar el bastón agradeciendo el permitirme transitar la Sierra con bien. Finalmente crucé la meta entre aplausos y felicitaciones, lo logré, después de más de dos años, en un evento chiquito, sencillo y muy bonito, lleno de detalles alentadores.
¡Caray, qué bien se siente volver!
Años esperando al blog. Saludos.
ResponderEliminarHola, gracias!! Ya andamos de regreso liberando borradores y compartiendo nuevas aventuras. Saludos y fuerte abacho
Eliminar