lunes, 14 de julio de 2025

Desafío en las nubes

Hay eventos y sucesos no previstos en la vida que te marcan, son los que llegan porque simplemente así es la vida, los transitas, disfrutas o sufres según sea el mode en el que te encuentres y aprendes, -o no- lo que debes.

En cambio hay otros eventos que eliges, porque hay algo en ti que necesita navegar por lo desconocido, porque muy dentro de ti necesitas develar ese "yo" desconocido que por la trayectoria en que te has llevado a veces se ha hecho presente. La verdad que pecaria de soberbia si afirmo que lo sabía, incluso si afirmara que hasta lo presentía, al menos de forma consciente, solo puedo decir que lo necesitaba, que ¿porqué? Porque sentía miedo, no sé cómo explicarlo, tan solo es el imán o brújula que me indica por dónde es ahora.

Uno de esos eventos ha sido DEN (Desafío en las nubes), la primera vez fue en el lejanísimo febrero del 2020, a unos días de declararse la pandemia. Y tuve la "deschabetada" oportunidad de repetirlo este año. Ambos hermosos, el de ahora infinitamente más rudo que el anterior, pero ambos tan bellos y llenos de vivencias que te vacían físicamente (al menos a mí,  ya estoy "viejita" para los trotes locos que decido navegar) y te llenan a la vez de tanta vida, alegría y agradecimiento.  Justo ahora ya estoy más aterrizada a cuatro meses de la súper endorfinada que me metí, claro, también ya tuve otro evento seleccionado que me volvió a "endorfinar" -ya lo compartiré- por lo pronto aquí va un resumen de ambos.

DESAFÍO EN LAS NUBES
Este evento lo conocí en el año 2019, justo a días del Maratón de Bernal,  me prometí prepararme para conocer Xicotepec Puebla el siguiente año y así fue. Ésta carrera está organizada por Marcos Ferro "el Che" de UTMX. 

Características:
1. No es económica y en las dos distancias largas (37 y 63 km del año 20 y 45 y 63 km del año 25) hay preregistro para comprobar tu experiencia en trail en donde se reservan el derecho de validar que eres apto

2. Organización impecable: Puntual entrega de kits, revisión de equipo obligatorio, hay seguro para los corredores por lo que es requisito entregar certificado médico,  excelente y puntual señalización de ruta, abastos muy completos, cuerdas de seguridad en zonas muy técnicas, medición de tiempo electrónica, zona de recuperación con comida, cerveza y un masaje.

3. No dan medallas (son pro ambientales) aunque en la edición del 20 sí dieron playera -muy bonita- del evento y un souvenir de finisher (botella NALGENE). En la edición del 25 ya no incluyó playera, nos dieron una petaquita de viaje y playera o sudadera (según la distancia hecha) de finisher al que cruce la meta. Llevan varias ediciones en las que promueven a que los corredores hagan una medalla con material reciclado y que la carguen durante la carrera para dársela al corredor que viene detrás al cruzar la meta. Bonita iniciativa, aunque no todos recibimos medalla.

4. Distancias: Año 2020 21k, 37k y 63k Yo hice 21k D+ 900m
Año 2025 15k, 25k, 45, 63k y Dencitos (carreras infantiles) Yo hice 25k D+ 1650m

5. Ubicación: Puebla, Xicotepec, el lema de Xico es "Si no te gusta el clima, vuelve en 5 minutos" y literal, es completamente cambiante, a partir de ésta edición se estableció que en Febrero será el mes en que se lleva a cabo la carrera, aún siendo invierno, es lluvioso y la neblina es parte del evento.

6. Rutas trail en su mayoría, muy escénica, muchos ascensos y bajadas, lodo muuuucho lodo, lluvia y neblina

7. Ambiente: La sinergia de las comunidades por las que atravesamos y en el mismo Xico es maravillosa, hospitalaria, amable, animosa y empatica. 

DEN 2020

Catedral de Xicotepec 

Jardín 

La Patita
Hoy invite a la "Patita" -mi mamá- a compartir la aventura, y nos la pasamos genial, dicen que hay tiempos perfectos, y este fue uno, todo desde el inicio fluyó increíble, pura buena vibra, personas bonitas se cruzaron en nuestro camino, en el camión rumbo a Xicotepec conocí a Gloria, una corredora que viajó desde Mérida, con quién compartí gran parte de la ruta, y fue muy chispeante su compañía; llegamos las tres a recoger nuestro kit y nos despedimos para encontrarnos al siguiente día.
Con mi número 
Después, una oficial nos llevó a un restaurante para comer y hasta un taxi nos consiguió para asegurar que nos trataran bien. Llegamos a la casa donde nos dieron hospedaje y conocí a Monse y su hermosa familia, que fueron tan hospitalarias, de verdad que ¡Qué hermosa familia! Y todo, absolutamente todo fluyó muy bonito el primer día, me dispuse a prepararme para mi aventura al siguiente día. 
Día de entrega de kit

Posando en el jardín y el Café 
Llegando a la salida 

Antes del arranque con Globo 

Gloria y yo junto a un río 
La mamá de Monse, fue tan amable de llevarme al arranque y después a la Patita, ya en los corrales me encontré con Glo. Comenzó la odisea y corriendo por el pueblo entre porras por aproximadamente 2 kilómetros comenzó una bajadota increíble en concreto estriado mojado y resbaloso. Siguió un río, cascadas y cafetales, subir, bajar, andar, patinar en pastelitos y pastelotes de lodo, un pequeño tramo de carretera con porras increíbles de niños de la comunidad, llegar al corte por fin y comenzar con otra subidota en donde conocí a un señor de 85 años subiendo tan fuerte, te hace recordar y tener presente la humildad y estar agradecido.
Rumbo a los escalones entre nubes
Esa subida nos llevó a una zona selvática increíble, en donde estuve solita hasta el camino hacia la cruz, y me sentí tan llena de todo, luz, alegría, bendiciones, salud, solté miedos y me aventure a correr en el lodo, caerme, levantarme, resbalarme y reponerme. Llegué al camino lleno de piedras muy sueltas y llegamos a la mitad del camino hacia la Cruz, así que solo restaban 350 escalones, ahí, una chica me dijo ya llegamos, y yo entendí que era el camino hacia el pueblo y ¡Nooo! Subí y subí, esas escaleras fueron mi pared, y luche conmigo muy fuerte, luego escuché unos pasos muy firmes acercarse, la sorpresa fue ver a la campeona kari Carsolio subir por la guarnición de las escaleras tan fuerte, fue mi inspiración y sacudí las telarañas de la mente y seguí. Pasé la explanada de la Cruz, y sentía la lluvia y el aire frío, admiré rápido la vista, el staff me indicó que ahora era bajar de nuevo por otra resbaladilla de lodo (la más dura para mí), nos alentaban diciendo que era la última bajada.

Vigen Monumental 
Por fin terminó y ahora era un camino ya al pueblo. Pensé, ya acabó, y ¡Nooo! Aún hubo otra "rudeza innecesaria" ja ja ja  las escaleras para subir con la Virgen Monumental, me sentía ya cansada y esperaba más sorpresas. No me percaté del fotógrafo, solo escuchaba porras, las agradecía. Agradeciendo a la virgen crucé la explanada, y me dirigí a buscar la meta. 
Momentos increíbles uno tras otro, no me esperaba que parte de mi equipo viajará hasta Xicotepec para alentarme en la llegada a la meta. Recuerdo que me sentía cansada, más que física, mentalmente, esas escaleras fueron mi muro, me acababa de alcanzar Gloria y me iba alentando a terminar, vimos el arco previo a la meta, yo veía alguien trotar hacía nosotras, estoy bien topo y no me acomodo a correr con lentes, así que solo la reconocí hasta que se paró junto a mí, le di un fuerte abrazo y continúe corriendo en esa última pendiente, luego reconocí que me estaban filmando y sentí mucha emoción, agradecimiento y alegría, no tenía pretexto y me dije "¡Suelta el drama, cierra y entrega todo lo que traes!" En ese momento me olvidé de Gloria y de todo, y me enfile hacia la meta, Me recuerdo ya en la zona de vallas voltear a ver si veía a Patita, pero no la ví, cruzando el arco me alcanzaron mis amigos y me dieron un ramo de flores me sentí "reina de la primavera" ¡Qué detalle tan bonito! Luego escuché un grito y era mi mami, mi Patita bonita. Fue todo un caos, yo quería ver a mi mamita y abrazarla, luego llegó Gloria y me pidió foto, íbamos allá, acá, felicitaciones más allá, mi powerade, mi nalgene, zona de recuperación...etc etc la euforia siguió hasta días después. 
Reina de la primavera

Gloria y yo cruzando la meta

Mi ramo de flores

Cruzando la meta

Mi amigo Prisci al fondo
Fue de esas experiencias que te llegan al corazón no solo por la gran fiesta que fue, también por quién la compartí, sobre todo por lo que descubrí de mí, me hace sentir tan agradecida y bendecida. 




DEN 2025

Glo y yo con nuestras playeras de finisher 


Airbnb
Todo comenzó en octubre del año pasado platicando con Gloria (seguimos en contanto desde entonces) cuando entre pláticas por WhatsApp le dije ¡Tengo ganas de perderme de nuevo entre las nubes! Luego vino el peligroso ¡Sí tú te inscribes, me inscribo! Y cuando acordé ya habíamos pagado la inscripción y Airbnb.

En ruta a Xico
 Un pequeño paréntesis. En mayo del año pasado me fracturé el tobillo izquierdo, me perdí la carrera meta del año 50k, me recuperé relativamente rápido del tobillo y el resto del cuerpo se reveló y no quiso cooperar, me frustré por tres meses sin poder retomar ritmo, me rendí y me dí tiempo, finalmente el cuerpo comenzó a cooperar, solo que tenía poco tiempo para entrenar por carga de trabajo, hice lo que pude con lo que tuve y me entregué a que me costaría trabajo pero me dispuse a luchar por lograrlo y así di mi salto de fe.

Conteo final
Cena post carrera
Hace cinco años que vine a DEN y conocí a Glo, la "peligrosa cómplice" y qué chingón nos adaptamos, aunque ella fue más aterrizada que yo ya que se inscribió a la distancia de 15k; yo quizá desde mi frustración me dejé llevar como el Borras, sin leer la ficha técnica, sin tomar en cuenta las condiciones que traía (cinco años más que no pasan en valde y reponiendome de la fractura además de poco tiempo para entrenar) aún así me aventure a los 25k, me asusté, me confíe y cuando me cayó el veinte comencé a resolver y planear el "cómo sí" y empecé a divertirme.
Lista, pero antes un tik tok



En resumen, la pasé increíble, me redescubrí de nuevo, mis ojos se llenaron de vistas que te dejan sin aliento, sensaciones increíbles, y me descubrí mas fuerte física y mentalmente, pasé mucho tiempo sola y encontré que navego muy bien con esas sensaciones en las que solo depende de ti el seguir empujando. 

Con fe, alegría y agradecimiento lo logré ¡Cómo jijos no!







jueves, 3 de julio de 2025

Reto del Sol

Tengo entradas guardadas sin el animo de compartir en el momento que las viví, ahora que lo veo en perspectiva, me parecen más épicas estas experiencias -la que estoy por compartir- que las que vivía antes y me esmeraba en convertirlas en odiseas, ¡vaya! No todas claro, pero he venido leyendo algunas y son momentos divertidos a secas dentro de mi zona, por años callé las voces aventureras y me conforme con lo que podía vivir en ese momento. Y no, no era infeliz, me la pasaba bomba en realidad, pero ahora que las he vuelto a leer, no me parecen tan extraordinarias algunas de ellas, creo que mi ansiedad por convivir o destacar las idealicé, finalmente está bien, vivía intensamente, disfrutando lo del momento.


Y aquí va, la aventura que hice un lejano Mayo 29 del 2022...


RETO DEL SOL

Medalla 
Sí me preguntarán qué cómo estuvo mi domingo pasado, pues, aún cuando llevo semanas que como mínimo hacer 15k, no es que sea mucho, pero mi cuerpecito es rebelde de repente, así que trae un "cómodo volumen de kilómetros" en ruta, pero en cerro, no es tanto, que ¿cómo me fue? Diré que morí, reviví, volví a morir y volví a revivir repetidamente.

Verán, desde 2020 no había corrido en carrera ni en conjunto, siempre en solitario, y desde diciembre comencé a soltar mi paranoia pandémica, ya hice carreras de ruta y entrenos en equipo, lo que sí solté el miedo y me aventure a hacer mis entrenamientos en el cerro yo solita desde julio del 20, explorar rutas y perderme, aún así el ritmo cambia por completo si de competencia se trata, aunque digas "me la llevo leve" ¡Naaah, eso nunca pasa! El "cascabelito" sale a flote y te dejas expresar.


La verdad que le eché el ojo a este evento desde el año pasado que lo anunciaron.

* En primera, porque sería un serial que coronaría un 50k, aunque luego fueron haciendo ajustes y cambió.

* En segundo, porque sería en mi patio trasero, lo amo y conozco.

* En tercero, por la cercanía.

Ehécatl al amanecer 

Total fueron haciendo ajustes al evento y terminó siendo un ultra en loop de 10k el cual se repetiría cinco veces, o sea subir cinco veces a la Cruz del Señor del Viento, el Ehécatl.

Con mis altibajos de paranoia, no me preparé para esa distancia, que cabe mencionar sería el primero, solté la meta, y ya cerca de la fecha me entero que se podía hacer en equipos, gran opción, porque no quería perder la oportunidad de esa prueba y ganarme bien mi medalla. Y luego pensé, ¿a quién sonsaco? Y aunque hemos trabajado en equipo en eventos virtuales, acá sería otra cosa, porque su vida cambió bien bonito pero mantiene ese "cascabelito" de intensidad y locura, y se ha convertido en cómplice de locuritas como ésta, así que le tiré el anzuelo -ja ja ja- y ¡Zaz, ya teníamos equipo de dos y un impuesto un poquito a la mala -¡Mil perdones Mike, juro que no me vuelvo a "agandallar"!- tanto que me gané el mote de "madrina de divorcio".

"¡Shu Shu pensamientos horrorosos!" 

La cómplice fue la súper Sam quien me siguió la onda, en la primera semana de este mes que termina nos inscribimos, lo que siguió fue establecer la estrategia y convencer al impuesto para que nos ayudará con una vuelta, después de un estire y afloje nos pusimos de acuero y así quedó la estrategia: 

Sam, que es la intensa, haría de un jalón la dos primeras vueltas, considerando que las puede hacer en menor tiempo y nos tocará menos sol, la tercera vuelta yo, la cuarta Mike y yo cerraría.

Los tiempos que estimé no estuvieron nada alejados sino hubiera factores externos, o sea, "Uno pone, Dios dispone y viene el inchi diablo y todo lo descompone.

Sam terminando sus dos segmentos 
A Sam, le tocó la desmañanada, estar antes de las 6 para el arranque, todo súper bien, de hecho con mejor tiempo del que estimé, ya la conozco como sale a competir, hasta la segunda vuelta que desde la presa un mugroso vago la asustó y la fue siguiendo, ahí me marcó y alertamos a la organización, afortunadamente solo fue un susto, que mermó en su tranquilidad y en el tiempo.

Llegando a cumbre del Ehécatl 
3er segmento 

Yo estimaba salir a ruta a más tardar a las 9 am, salí media hora después, aunque conozco, todavía hay partes que no, como fue el segmento de bosque encantado, y la presa, pero aún así no había pierde, muy bien marcada la ruta, me dejé ir, aún cuando no había ido al cerro desde noviembre, pero estando ya ahí, me pone contentita, en el cerro no hay forma de correr, ahí es paso tras paso sin descanso, mueve piernas y ayúdate con los brazos en donde sea posible para avanzar, me concentré en parar reloj lo antes posible, que me olvidé de tomar fotos y vídeos, al pie de la explanada de la Cruz estaba el 1er marcaje, baje de inmediato, ahí soy lenta, está muy técnico y me voy más lento, porque loquita estoy pero "sejuela" -ja ja ja- bajé y seguí metiéndole ritmo hasta la "presa", segundo marcaje, de regreso para bajar el "tumbaburros", que solo sería hasta la mitad, porque ahí había desviación hacia "basurita", la cuál conocía, pero ésta vez la tomaría en sentido contrario, inicias con una corta pero buena subida y lo restante es bajada con ligeras ondulaciones, hasta incorporarte a "coyotes" y en la entrada a "colinas" era el tercer marcaje, de regreso por "coyotes" hasta tumbaburros pero ahí era hacia las barrancas del Ehécatl, y ya, un total de 10 y fracción de kilómetros, iba tendida por "bosque encantado" cuando me habla Sam, le aviso que estoy por llegar

Mike comienza a prepararse para el cuarto relevo, llego a la meta y le recomiendo que se lleve una bandana empapada para el calor, que ya comenzaba a sentirse, decide irse así y lo logra, él es rápido en ruta, pero en cerro es otra cosa, y tenía muy poco entreno, concluye valientemente el reto, con una pequeña complicación aparte de la del calor, se nos "norteo" y equivocó la ruta, subiendo nuevamente el tumbaburros, llegó a la mitad de éste, Sam, se preocupa y decide ir a buscarlo, con todo y Súper Lilí en brazos, lo encuentra y lo lleva hasta meta. ¡Son adorables! 

Yo en ese lapso comienzo a calentar de nuevo, y a mentalizar el no rajarme y verle lo divertido a lo que viene, los veo llegar, me despido de ellos y comienzo a caminar hacia la ruta con cierto letargo, inicia el conteo a las 13:54hrs. Adentrándome en la ruta ya se siente el calor entre los árboles, me pregunto, si así se siente aquí, cómo será allá. Efectivamente, subiendo el tumbaburros siento el rigor climático, antes de salir a ruta había empapado mi bandana, lo cual ayudó bastante, también me iba mojando las mangas que se secaban muy rápido, ahí encontré un corredor que ya venía de regreso de su cuarta vuelta, intercambiamos palabras y lo vi muy cansado, me confirma que se retira de la carrera pues se sentía muy deshidratado.

Segundo ascenso 

Segunda cumbre al Ehécatl 

Fotos a ciegas

Continuo y llego al pie del señor del viento y a comenzar a subirlo, la sensación térmica en las rocas es fuerte, me repetía, no pares, no dejes de moverte, sin embargo, no pude subir al mismo ritmo de la primera vuelta, aunque en ese lapso el clima fue benevolente y comenzó el viento, éste rebota en las rocas calentándose y envolviendonos en una burbuja húmeda y caliente; durante el ascenso me encuentro a una corredora en su 4ta vuelta y dos corredores más en la 5ta, nos alentamos. Hago cumbre, no veo a nadie, me pregunto ¿quién me hará la marca? Detrás de la Cruz ondea una playera, camino y encuentro a Daniel resguardandose del sol, marca mi número y de inmediato a bajar de nuevo, hago una rápida pausa para dos fotos a puro feeling porque no se ve nada por el sol y lo topo que estoy.

Vista desde el Ehécatl 

Bajo lento, pero sin parar y encuentro a la única mujer que completó el reto. Rumbo a la presa siento el 1er piquete en mi rodilla derecha, nunca había sentido dolor en esa parte y apenas era la mitad de la ruta, comienza el primer pensamiento de fuga ¿desertar? Continuo el reto, adelante encuentro a los dos corredores de nuevo y me alientan. En la desviación hacia la presa escucho galopar y relinchar una manada de caballos, dos de ellos comienzan a dar patadas, me asustan y corro detrás de los árboles a resguardarme hasta que se alejan, retomo ruta y llego a la presa, no hay nadie, reconozco que me seguí de largo y no tomé la bajada para rodear la presa, bajé por otro lado y encuentro que ya están recogiendo marcas, por eso no la ubiqué, marcan mi número y me dicen por dónde subir, trotando vuelve el piquete de mi rodilla, me desconcentró y sigo de largo hasta que ya no reconozco "¡Ya valí, me perdí!" Me tranquilizo y checo el mapa, me ubico, regreso y encuentro por dónde tenía qué haber bajado desde el inicio y ahora toca subir, pero está bloqueado por vacas, ¡Osh! Busqué por dónde subir y encuentro un huequito, me pareció fácil, pero encontré una barrera de follaje y espinas, me caí y espine todas las manos, como pude las retiré porque quemaban, me arrastré y pude incorporarme a la ruta de nuevo, de regreso hacia el Ehécatl, encuentro de nuevo a la campeona. Sigo con la idea de fuga desviando por otro lado y comienzo a bajar el tumbaburros en trote ligero sin dolor, llegué a la encrucijada de fuga o ruta completa, no la pensé tanto, decidí ruta completa, subo hacia basurita y en la torre encuentro un palo, pensamiento azotado o no, lo tomé como un aliento de la Sierra, se convierte en mi bastón y puedo avanzar en caminata rápida y trotes. Llegué a la última marca, me alientan, le anuncio que aún sigue en ruta la campeona, me dirijo a la meta en trote ligero sin parar, mi rodilla aguanta, antes de entrar a la zona de meta, me detengo a entregar el bastón agradeciendo el permitirme transitar la Sierra con bien. Finalmente crucé la meta entre aplausos y felicitaciones, lo logré, después de más de dos años, en un evento chiquito, sencillo y muy bonito, lleno de detalles alentadores. 

¡Caray, qué bien se siente volver!

sábado, 28 de junio de 2025

La espera durante la pandemia

No solo la luna en octubre es bonita, el sol de medio día te apapacha rico y cálido, el paisaje ocre y dorado de otoño se llena de juguetonas mariposas blancas que me recuerdan al Pachón.

A lo largo de la carretera, mi actual lugar de entreno, aún quedan unas cuantas espigas doradas y rosadas que me encanta pasar y tocarlas.

Hoy, casi llegué a Hidalgo, aunque, el inicio fue desde otro punto. Durante el trayecto, estuve pensando, poco a poco iré regresando, septiembre y octubre han sido raros para mí, soltar las expectativas y aterrizar realidades, dejar ir -por ahora- metas de inicio del siguiente año, mi Xico hermoso siempre estará, y he de regresar,  por ahora, la meta de la mente, que inicio por una broma a la actual situación de la pandemia -¡Sí sobrevivo, hago un ultra!- me asusta tanto el no sobrevivir como el sí lograrlo, así que como en todo lo que me he aventurado me queda claro que ¡esa es la señal!

Creer, creer fuerte y adiestrar de nuevo a la mente y cuerpo a mantener foco despúes de permanecer por meses en el limbo de retos, manteniéndose activa para cuando llegara el momento y llegó, sin embargo, la incertidumbre de la situación no me da la confianza de aventurarme aún, me han quedado claras mis prioridades. Zacatlán y Xicotepec -UTMX- podrán esperar, lo importante está en otro lugar, no en maltratar el físico sanamente.

Hace unos meses, me reía -incomodamente- por un meme de la pandemia que me dejó muy claro lo "antisocial" que soy, la verdad que el aislamiento me vino de maravilla,  disfruto tanto la soledad y las nuevas formas que este me ha dado, como el correr en la carretera, por ejemplo o aventurarme a  correr sola por mi Sierra de Guadalupe...

Corriendo en la carretera

Corriendo en la carretera 

Llegando a Hidalgo corriente 

Celebrando una vuelta al sol en Los escalones SDG

Los escalones SDG

Jagüey SDG

Ehécatl SDG


SDG

Ehécatl desde Los escalones en marzo

SDG

Panorámica de SDG

Celebrando otra vuelta al Sol en el Ehécatl

Panorámica SDG desde el Ehécatl 

Llegando a cumbre del Ehécatl 

Ehécatl en otoño

SDG

SDG

Ehécatl en invierno 

Vista a las antenas desde el Ehécatl 

Ya veremos de qué va lo que nos depare esta situación.